Sunday, July 20, 2014

Sunday, July 13, 2014



"Nos dimos ese beso. Y sentí amor", dije.
Y me quebré instantáneamente y ya no pude seguir hablando.
Algo se quebró adentro mío también.
Y a pesar que no volvimos a vernos, ese beso cambió el curso de todas las cosas.

lo que no se debe.



Buscás verme de todas las maneras posibles, y sin excusas. Pero sabés que todo lo que yo puedo darte es poco. Es un puñado de cosas mínimas. Acercarme un día a tu trabajo. Sonreír de costado, compartir una copa, siempre con gente alrededor. Abrazarte en el saludo de bienvenida, y que el abrazo dure un poco más al despedirnos, poniéndole cierta nostalgia al asunto, sin saber cuándo será la próxima vez.
Y me tocás levemente, apenas, lo socialmente aceptable, como si yo fuera cualquier otra visita.
Aunque vos y yo sabemos que no, y que ese segundo que tu mano me roza la espalda, se reconecta una artillería de ideas que podría disparar una infinidad de sensaciones que no estamos dispuestos a enfrentar.
Ni vos, aunque digas que si, ni yo, que entierro las ganas e insisto en decir elegantemente que no.